martes, 3 de enero de 2012

justicia callejera 3

1985, usa, 92 minutos acción. director: michael winner. reparto: charles bronson, ed lauter, martin balsam, gavan ohearlihy.
sinopsis: Paul Kersey, un vigilante, regresa a Nueva York para visitar a un amigo, pero cuando llega se encuentra con que éste está a punto de fallecer, vícitima de una paliza que le ha dado la banda de Manny Fraker. Para colmo de males, en ese preciso momento entra la policía y sorprende a Paul sosteniendo un arma en el lugar del crimen.

Una de las mejores películas de la saga, con Bronson limpiando un barrio completo de maleantes, poniendo trampas y todo a lo Mac Guiver, demostrando que nunca habrá un actor que muestre en pantalla esa chulería y esa testosterona, ahora se lleva el heroe metrosexual tipo Matt Damon...... sin comentarios.
Fascinante. Maravillosa. Impactante. Dura y al mismo tiempo emotiva. Violencia mezclada son romanticismo. De esas películas que te hacen pensar y reflexionar sobre la naturaleza del ser humano... sin pedirle al espectador a cambio ni un solo segundo de aburrimiento. No terminaría jamás de describir una de las obras maestras del cine de acción de toda su Historia. Hablamos de la mejor saga cinematográfica de más de tres películas. Es más, si pensamos en las mejores trilogías de la Historia (El Padrino, La Guerra de las Galaxias...), ninguna alcanza su pico en la tercera parte (quizá la trilogía no cronológica de Sergio Leone con Clint Eastwood sea la única que mantenga un nivel extraordinario en cada episodio). Sin embargo Death Wish III es la sublimación de Paul Kersey como justiciero. La mejor de las cuatro secuelas generadas por Death Wish, superando incluso a la original.

Sobre la película, ya lo ha dicho todo la reseña de Dregen 77. Sólo me gustaría destacar la gran labor de los secundarios Ed Lauter (otro duro de la escuela Bronson) y Martin Balsam, y el magnífico trabajo de Gavan O'Herlihy en el papel de Manny Fraker, sin duda uno de los villanos más carismáticos y deleznables de la Historia del cine, pese a su ridículo peinado.
 Esto es lo que yo quiero ver en una película de justicieros, conversaciones absurdas, muertes inexplicables, arsenales tras la bandera americana, cientos de melenudos irrespetuosos que van a recibir su merecido.
Realmente me pregunto si en USA los pandilleros de los años 70 vestían de esa forma tan ridícula y sobre todo si había un número tan excesivamente elevado de ellos, ya que parecen ser más que la población normal.
 Charles Bronson totalmente pellejoso repartiendo plomo a diestro y siniestro con mas mala leche que nunca, pero ¿Porqué? Pues porque la banda de delincuentes de turno asesina a un amigo suyo ¿Para qué quieres mas? Como consecuencia Paul Kersey decide instalarse en el barrio para vengar la muerte de su amigo y así empiezar a "apatrullar la ciudad".
 Creo que no cabe duda que desde el punto de vista del entretenimiento es la mejor Death Wish de la trilogía sin valorar las dos restantes entregas. La segunda parte no fue acertada puesto que parecía un remake al no alejarse prácticamente de nada que no estuviera ya en la primera de forma mejor contada. Pero supieron dar el pequeño golpe de volante adecuado para que esta tercera parte de las andanzas de ese vigilante urbano que siempre se tomaba la justicia por su mano se pusiera al servicio de la acción y el entretenimiento palomitero, aunque en parte siga sin ocultar ni un ápice sus marcadísimos mensajes conservadores.
el juego del spectrum, tan vicioso como la peli.
El justiciero vuelve a la carga, y lo hace a lo grande. Olviden lo visto anteriormente, porque en ésta tercera entrega al director y guionista se les va completamente la pinza y nos ofrecen un amplio catálogo de disparates: muertes, incendios y explosiones para dar y tomar (por lo visto se disponía de un buen presupuesto y no lo desaprovecharon) sin desatender otros asuntos como los robos, palizas o las violaciones de rigor. Para ello convierten un barrio marginal de Nueva York en una auténtica zona de guerra plagada de delincuentes sin escrúpulos.

Y qué decir de Charles Bronson: a su edad y corre que se las pela, liga sin proponérselo y ahora, además de todo eso, nos demuestra que también entiende un huevo de bricolage.

No hay lugar a dudas: DEATH WISH 3 es la mejor y más demencial de toda la saga del justiciero, y de obligada visión para cualquier aficionado a los tiros y al gamberrismo en general.
el peinado del malo, pasará a la historia del cine, ni eduardo manostijeras.
secundarios de auténtico lujazo: ed lauter, un actor como la copa de un pino y ed balsam otro actorazo, los dos estuvieron en películas de sir alfred hitchcock, pocos pueden decir eso.


Kersey más activo que nunca, incluso provocará a los delincuentes para que le den una excusa para matarlos. Como la escena en la que pasea con una cámara de fotos colgada al hombro por uno de los barrios más peligrosos de la ciudad esperando que algún chorizo se la robe para liquidarlo. Y entre tanta matanza también habrá sitio para el amor, porque Bronson a sus 63 años vuelve a pillar con una tía.
bronson se liga a una abogada, sin apenas curraselo, afortunadamente el papel de la tia, es corto, porque en dos minutos está volando por los aires, y es que sin jill ireland, la esposa de bronson en la realidad, el bueno de charles, sino estaba su mujer de aquella, no tenía ganas de romances, sólo de cargarse a peña.
martin balsam le da mucho cache a la película.
en cuanto a guión, de la saga, de las 5, es la menos currada sin duda, es inverósimil la historia, la mires por dónde la mires, desde el romance, hasta el papel del policia lauter, que al final, empieza también a tiros... es todo un spaguetti western en la ciudad, con pandillas callejeras, típica historia de vendetta. Pero de las 5, es la que más me la pone tiesa. Se prescinde del guión, para ser una película de acción pura y dura, los últimos 20 minutos de la cinta, son una auténtica orgía de muerte y destrucción. Una auténtica joya, para desestresarse del duro día, y de los trepas que nos asolan día y noche, para sacarnos la sangre, políticos, jefes, los bancos, el corte inglés, los típicos amigos pesados, y los gilis que campan por internet . Una obra maestra del entretenimiento.
Cannon apostaba por el entretenimiento. Estos eran heroes de los ochenta, los de verdad. El tranquilo bronson, con su bigote, sacando su pistola de safaris africanos, y su bazooka tranquilamente por la calle, con el visto bueno y ayuda del madero ed lauter, también con alma de llanero solitario.  Dos tios, que matan con la facilidad de tirarse un pedo. Es demencial esta película, el entretenimiento es absoluto, y merece el título de obra maestra.
 tercera película de la saga, que comento, ya solo me falta la primera parte y la quinta, que para mi gusto, es la peor. Increible charles bronson una vez más.

el día de la ira

director: toni valeri. Italia, 1967, 117 minutos. spaguetti western. música: riz ortelani. reparto: lee van cleef, giulanno gemma, josé calvo, walter gilla.
sinopsis: Scott es un pobre vagabundo que malvive limpiando las calles del desértico y tranquilo pueblo de Clifton, un poblado en el que todos se ríen de él por ser el hijo bastardo de un prostituta. Pero todo cambia con la llegada del personaje de Travis (Lee Van Cleef), un veterano pistolero letal al que todos temen. Travis toma al chico como aprendiz, y le enseña a usar las armas, con lo cual ya puede defenderse. Por desgracia, todo el odio y la resignación que llevaba el chico dentro comienzan a salir.

El día de la ira” es, indudablemente, uno de los mejores spaghetti-western no firmados por Leone. Y no porque yo lo diga. Lo dice también Julio Alberto. Un tipo que conoce este género a fondo y que no dudó un solo instante en sugerirme la peli de Valerii cuando le rogué que -exceptuando los de Leone - me recomendara un SW como Dios manda.

Obviamente, Julio Alberto dio en el clavo. Y no sólo porque su recomendación me proporcionara cerca de dos horas de puro disfrute, sino porque además de reunir todas y cada una de las constantes del género (suciedad, violencia, amoralidad, sentencias lapidarias, banda sonora machacona…) “El día de la ira” (no confundir con el “Dies irae” dreyeriano) constituye un más que aseado SW que no flojea donde la mayoría: en el guión. Estamos hablando, pues, de un eurowestern (a Julio Alberto le encanta denominarlo “western mediterráneo”) cuyo entramado argumental no defrauda y cuyos personajes van mucho más allá de la caricatura pura y dura. Sobre todo, los protagonistas. Un veterano y despiadado pistolero (soberbio Van Cleef, por cierto) y un joven e inexperto don nadie (Giuliano Gemma, otro que se pateó a gusto el desierto de Tabernas) cuyas respectivas trayectorias culminarán -como no podía ser de otra manera- en un emocionante duelo al sol de los que hacen historia.

Y poco más. Tan sólo añadir que si os gustan los SW y no habéis visto ésta, ya estáis tardando. Y si no os gustan, vosotros os lo perdéis. Es lo que hay.
 Un film verdaderamente extraordinario y uno de los mejores "SW" producidos en toda Europa. Aupado sobre un guión excelente (la historia paterno-filial entre un joven despreciado e inadaptado y un frio pistolero que le tomará bajo su protección mientras domina el pueblo a base de plomo) Valerii planifica y narra con elegancia y claridad triunfando al remitirse más a los clásicos norteamericanos (especialmente la magnífica "Cazador de forajidos" de Anthony Mann aunque con diferente sentido dramático) que limitandose a explotar el filón Leone, pese a que su director fuera ayudante del genio, aunque no desprecia tampoco la estilización y el exceso propios del cine de género italiano (el caracter mítico en el personaje del "hitman" o en la pistola de Doc Holliday que atesora el muchacho). Sensacionales personajes protagonistas muy bien interpretados por el gran duo estelar, Gemma (saliendose aquí de su arquetipo sonriente y positivo, una especie de Burt Lancaster mediterraneo) como el maltratado protagonista convertido en un febril pistolero por el poder de las armas y su maestro Van Cleef (que controla la película con su impertubable y despiadado porte) sencillamente inolvidable (tanto como su "Coronel Mortimer" de "La muerte tenía un precio", que ya es decir). Una obra maestra sobre la violencia, el poder y el desencanto todo ello sin pizca de pretenciosidad.
 Sergio Leone es la NBA de los Spaghetti-Western. El resto de directores que abarcaron este subgénero juegan en otra liga. Los hubo muy malos, malos, regulares y aceptables, pero la diferencia entre Leone y los demás es probablemente parecida a la de Miguel Indurain con el resto en la crono de Luxemburgo.

Señalo esto porque veo algunos compañeros con comentarios muy efusivos ante esta película de Tonino Valerii. Y estoy de acuerdo que “El día de la ira” está por encima de la media de las películas que comento, pero sigue siendo un producto menor.

Yo la incluiría dentro de la media docena de films destacables del subgénero sin Leone de por medio. De memoria películas como “Cara a cara” o “Yo soy la revolución” son muy interesantes también.

¿Qué le hace a esta película estar un paso por encima de la media? Pues evidentemente tiene factores especiales, la presencia de Lee Van Cleef y unos secundarios fantásticos son uno de ellos, un guión más cuidado y menos grotesco –se nota que es una adaptación de una novela-, un mayor acercamiento al western clásico norteamericano y unos medios económicos superiores a los habituales.

Pero también cojea. Giuliano Gemma, será un guaperas, pero no termina de acercarse ni de lejos a dar réplica a Van Cleef. Es una lástima que la alemana Christa Linder, una de las mujeres más bellas de la época, tenga tan poco sitio en la película y sea un personaje totalmente desaprovechado. Y todo ese punto de desaliño, de no terminar de tomarse en serio la película, de aceptar que el Spaghetti-Western es algo trivial y que tendrá una repercusión limitada.
 Convencional aunque interesante y entretenido spaghetti western con un guión bastante completo en todos los aspectos, que da una lenta aunque inquietante vuelta de tuerca, y un reparto encabezado por el ilustre Lee Van Cleef con uno de los mejores papeles en la semidesconocida carrera de Giuliano Gemma.

Trata de centrarse en la dignidad, el espíritu de superación del ser humano, la transformación del individuo en pos de aquello que más se ambiciona y finalmente en la manera en que lo que más se llega a desear en la vida puede convertirse en aquello contra lo que precisamente hay que rebelarse para poder hallar el camino de la sensatez y la madurez final.
la pena es la siguiente: giulanno gemma, que pésimo actor. 


lunes, 2 de enero de 2012

foto ganadora del worl press

esta foto ganó este prestigioso premio en el 2007. La verdad, es que a mi, personalmente, no le veo nada a esta foto.

domingo, 1 de enero de 2012

retratos

una ración de retratos, echos por alguién anónimo. muy personales, pero con muy buen gusto.

fox talbot inventor del calotipo

Willian Fox Talbot Nació en Febrero de 1800, Científico y filólogo Inglés, fue uno de los pioneros en el ámbito fotográfico. Estudió matemáticas en Cambridge, pero tuvo diversas inquietudes en otros campos, como por ejemplo la botánica.

A causa de sus problemas como dibujante, se interesó por otra clase de métodos mecánicos para capturar y retener las imágenes. A través del uso de la cámara oscura y la cámara de luz, empezó sus investigaciones durante su estancia de vacaciones a la orilla del lago Como.

Los conceptos de cámara oscura y cámara de luz ya habían sido desarrollados anteriormente, pero fueron la gran base para William Fox Talbot en sus primeras investigaciones.
En 1835, Talbot consiguió plasmar en papel una galería del sur de la Abadía de Lacock. Talbot siguió sus investigaciones con papeles de plata y procesos de revelado hasta que, en 1841, patentó en Inglaterra el "calotipo" y empezó la verdadera historia de la fotografía, en la versión que más ha durado: la del negativo-positivo.

En 1849 presentó una nueva patente en el campo fotográfico que consistía, en utilizar la porcelana como soporte fotográfico.

Talbot fue reconocido durante su vida con muchos galardones, de los cuales podemos destacar los siguientes: la gran medalla de honor en la Expo de París en el año 1855, un título honorario por la Universidad de Edimburgo en 1864 y miembro honorífico de la Sociedad Fotográfica de Londre
 En 1854, Scott Archer desarrolla el proceso conocido como "colodión" que Talbot interpreta como una derivación de su calotipo y cubierto por su misma patente.

William Fox Talbot, dedicó el resto de su vida a la impresión mecánica de fotografías. Muere en Septiembre de 1877.

historia de la animación

Mucha gente cree que animación es algo que simplemente abarca el hacer un par de movimientos a un monigote y punto. Tienen y no tienen razón. Efectivamente, se trata de darle movimiento a un monigote; sin embargo, lo que se le da a este monigote es más que simple actividad, se le da el soplo de vida que se encarga de sacarlo de la mente del artista para compartirlo con muchas otras personas.
La animación es más que dibujos graciosos y humorísticos, que se mueven bajo un orden lógico y conceptual; la animación, esencialmente, es la forma más creativa de una rama de las artes tradicionales como el dibujo. Dentro de la animación existen, gracias a los avances de la tecnología, distintas maneras de desarrollar este arte. Sin embargo, los historiadores y los estudiosos convergen en opinar que este arte viene desarrollándose a la par con el desarrollo artístico de los hombres.
Como punto de partida tenemos la era del Paleolítico, en donde el hombre realizaba diversos trazos con los cuales expresaba las actividades realizadas a diario. En la cueva de Altamira se han hallado la presencia de animales policromos tratados con estilo naturalista, entre los que predominan los bisontes con actitudes diversas que, además, constituyen escenas que connotan movimiento la mayoría de veces. Este es, el primer indicio de que el ser humano tenía un gran anhelo por plasmar el movimiento. Otra muestra de este ello, es sin lugar a duda, las grandes paredes de las tumbas decoradas, en la antigua cultura Egipcia.
Por otro lado, Miguel Ángel, el genial artista del Renacimiento, ya esbozaba en muchos de sus dibujos diversos movimientos de labios al emitir sonidos. De este modo, y con la posibilidad de citar varios ejemplos más, el concepto de movimiento está presente de manera perenne en el subconsciente de los seres humanos.
A modo personal, me atrevo a decir que ha estado allí desde siempre, y creo que este gusto por la animación está en nuestros genes. La esencia del ser humano esta en crearse a sí mismo, es nuestra naturaleza, darle movimiento a lo que pareciera estar muerto. Es una forma de demostrar que estamos vivos y que tenemos la capacidad de trasmitirlo. Cabe resaltar, que no podemos hablar de animación sin antes tener una referencia acerca de los aparatos que ha desarrollado el hombre para poder lograr este cometido. A continuación daremos un vistazo rápido a la evolución de este grandioso arte.
Dos de los pioneros en el desarrollo de maquinaria, que después sería usada para animación, son Plateau y Ritter, quienes construyeron el fenaquistoscopio tras la presentación, siete años después, del trabajo de Peter Roget (1824) The persistence of vision with regard to moving objects (La persistencia de la visión respecto a los objetos en movimiento) en la British Royal Society; este invento daba una ilusión de movimiento mediante dos discos giratorios. El siguiente paso fue en 1834 con el invento de Plateau, el zootropo, desarrollado luego por Horner. Cincuenta y tres años más tarde, Thomas Edison comenzó su investigación sobre las películas animadas, producto de ello, dos años después, hizo el anuncio sobre el nuevo aparato capaz de proyectar 50 pies de film en aproximadamente 13 segundos: el kinetoscopio. Ese mismo año, George Eastman comenzaría la manufactura de rollos de película fotográfica usando una base de nitro-celulosa.
Consecutivamente en 1895 los hermanos Lumiere, Louis y Augustine, registraron su patente del cinematógrafo, aparato capaz de proyectar imágenes en movimiento. Uno de los inventos que sería de gran importancia para el desarrollo del arte de la animación sería creado por Thomas Armat, quien con la máquina que inventó, logró proyectar las películas de Edison, este artefacto se llamó el vitascopio.
Luego de haber visto de manera rápida y sencilla el proceso creativo de quienes, con sus teorías y artefactos, ayudaron a la creación de la animación como hoy la conocemos; inmediatamente viene a mí el cuestionamiento de saber quién fue la primera persona en realizar una animación, por más simple que esta halla podido ser. La respuesta vino a mí al sumergirme en mis libros y apuntes.
J. Stuart Blackton hizo la primera película animada llamada Fases humorísticas de caras chistosas, esta fue realizada en 1906. Dos años más tarde, Emile Cohl produjo una película mostrando figuras blancas en un fondo negro. Ese mismo año, Winsor McCay produjo una secuencia animada usando su personaje de las tiras cómicas Little Nemo. Este es, sin lugar a dudas, uno de las mejores animaciones del siglo. La sencillez del trazo en cada dibujo y la historia son simplemente, espectaculares y profundas. La historia estuvo inspirada en su propio comic Little Nemo in Slumberlan.
Sin embargo, el genio de McCay lució su más brillante creación un año más tarde, tras presentar Gertie the Dinosaur (historia de un dinosaurio). Esta animación dejó a todos atónitos, ya que la soltura del trazo y la inclusión de un final tan bien logrado y original, hizo que fuera considerada como una de las piezas maestras para la animación hoy en día. Hay además, dos hechos que hacen de esta película algo realmente único.
El primer factor es que Gertie es el primer dibujo pensado para ser proyectado sobre una pantalla, el otro, es que logra tener interacción con su autor. Windsor McCay realizaba una performance en el escenario donde era proyectada de película de animación; él le daba órdenes al dinosaurio y hasta le daba de comer una manzana. Para la gente que presenciaba aquel espectáculo, la película era, sin lugar a dudas, algo para recordar.
Como dato anecdótico, se dice que el origen de Gertie surgió de una apuesta entre McCay y George McManus, un colega suyo. Un día ambos se dirigieron al Museo de Ciencias Naturales de Londres tras ver un esqueleto de dinosaurio en una de las salas, McCay le aseguró a su acompañante que él podría devolverle la vida y decidieron apostar una cena en ello.
Muchas personas han contribuido a que se pueda apreciar, en el écran de un televisor, una computadora o en el cine, el arte de la animación. Luego del gran Windsor McCay, se desarrollaron una serie de animaciones como las de Pat Salivan con El gato Félix, a mi parecer una de las más relevantes. Es, en el año 1915, que Earl Hurd desarrolla la animación de celdas, avance que permitiría la evolución de la animación hasta ese entonces conocida.
La animación por celdas les daba a los animadores la posibilidad de poder reducir el tiempo que invertían en redibujar los objetos perennes en un cuadro, y así dibujarlos solo una vez. Es decir, si en un encuadre se necesita la imagen de un pato dentro de un estanque, el animador procedía a dibujar el paisaje del estanque en una celda y al pato en otra. Posteriormente, el animador simplemente, dibujaba los movimientos del pato para ser animados luego.
Ya a partir de 1920, las técnicas de animación empezaron a cambiar, y, evolucionaron para buscar mejoras en el desarrollo y el realismo de cada una de ellas. Un ejemplo perfecto de estas búsquedas son los intentos y avances logrados por los hermanos Fleischer, David y Max, quienes desarrollaron muchas de las técnicas que, luego retomaría Walt Disney para alcanzar el éxito que goza hasta nuestros días. Sobre estos hermanos, hablaremos más adelante, ya que su aporte ha sido descomunal en cuanto a color y sonido, y lastimosamente, nunca han gozado del reconocimiento que se merecen.
Es casi imposible hablar de animación sin mencionar a Walt Disney, pero, como sé que existe una basta bibliografía acerca de él y sus películas, simplemente me limitaré a nombrarlo y a citarlo como una de los hombres que con sus películas contribuyeron al reconocimiento de la animación como un arte maravilloso y tan completo como cualquier otro.
A partir de allí, la búsqueda por el realismo, la sonoridad, y sobre todo, el contenido de las películas de animación ha ido variando. Cada autor, cada animador, ha ido contribuyendo con el desarrollo de este arte, hasta el desarrollo de tecnología informática que permitiera la animación en computadora. Muchos han sido los pioneros, acerca de estos hablaremos más adelante, así como de las películas que han ido apareciendo, el software que han empleado, el equipo técnico que involucra su creación, las técnicas que existen en la animación y, en general, de las inquietudes que puedan surgir en el camino.

primer dibujo de la cámara oscura

La idea de la fotografía nace como síntesis de dos experiencias muy antiguas. La primera es el descubrimiento de que algunas sustancias son sensibles a la luz. La segunda fue el descubrimiento de la cámara oscura.

La máquina oscura de la que deriva la cámara fotográfica, fue realizada mucho tiempo antes de que se encontrara el procedimiento para fijar con medios químicos la imagen óptica producida por ella.

Aristóteles, filósofo griego que vivió en Atenas entre 384 y 322 a. C, afirmaba que si se practicaba un pequeño orificio sobre la pared de una habitación oscura, un haz luminoso dibujaría sobre la pared opuesta la imagen invertida del exterior.
 La máquina oscura de la que deriva la cámara fotográfica, fue realizada mucho tiempo antes de que se encontrara el procedimiento para fijar con medios químicos la imagen óptica producida por ella.

Aristóteles, filósofo griego que vivió en Atenas entre 384 y 322 a. C, afirmaba que si se practicaba un pequeño orificio sobre la pared de una habitación oscura, un haz luminoso dibujaría sobre la pared opuesta la imagen invertida del exterior.

La primera descripción completa e ilustrada sobre el funcionamiento de la cámara oscura, aparece en los manuscritos de Leonardo da Vinci (1.452-1.519).

Foto 2 En la antigüedad los artistas disponían de una habitación oscura en la que entraban para fotografiar un paisaje circundante, pero estos montajes e instrumentos, tenían un gran inconveniente, eran muy poco manejables. Hacia la segunda mitad del siglo XVII se inventó una mesa de dibujo portátil siguiendo el principio de la cámara oscura.

Era una gran caja de madera, cuyo lado delantero estaba cerrado por una lente, el artista dirigía esta caja hacia donde quería y copiaba la imagen fotografiada sobre una cartulina semitransparente, apoyándola en un cristal situado en la parte superior. Este artilugio, fue utilizado durante varios siglos por artistas pintores, incluyendo de entre ellos dos personalidades famosas, como Canaletto y Durero, que lo utilizaban para recabar apuntes con bastante precisión en la perspectiva.