A estas cámaras se les denomina de muchas formas ya que son abundantísimos los modelos.
Las
hay desde 1000 pts (las nuevas cámaras desechables), pasando por todas
las compactas autofoco (algunas muy sofisticadas y tan caras como
algunas SLR), hasta las de altísima calidad, como las Leicas con
telémetro, y objetivos intercambiables cuyo precio supera las 300.000
ptas.
Tienen como ventaja su menor peso al carecer de pentaprisma y
sobre todo de un diaparo extremadamente silencioso (ideal para
conciertos y Naturaleza) y, además, la posibilidad de seguir obervando
el sujeto mientras se dispara; ya que no hay espejo que se levante y
ocluya la pantalla de enfoque.
Utilizan
película perforada en chasis de 35 mm., también llamado 135 o de paso
universal. El formato de fotograma más corriente es de 24 x 36 mm.,
aunque unas pocas usan los hacen en 18 x 24 y por tanto consiguen el
doble de fotogramas. Existen también algunas que utilizan película en
cartuchos "pack" de código 126, que proporcionan 12 ó 20 copias
cuadradas de 28x28 mm.
Debido al visor óptico presentan, a distancias cortas, error de paralaje.
Las ventajas de este tipo de cámaras es que tienen más perpectiva y las fotos salen más nítidas. los inconvenientes es que es un armatroste, y que el formato del negativo es cuadrado no compatible con el papel fotográfico.
yo tengo una de estas y aún le doy uso.
martes, 25 de septiembre de 2012
el balance de los blancos
si hacemos una foto con el balance de blancos calibrado para una
temperatura de color mayor a la correspondiente, la foto tenderá al
naranja. Y al contrario, si calibramos el balance de blancos para una
temperatura de color menor a la de la escena, la foto tenderá a azul.
ya calibres manualmente la temperatura de color o hagas un balance de blancos sobre un “blanco”, manejando estos conocimientos lograrás crear el ambiente que quieras. Reduciendo dominantes de color en la medida que quieras o convirtiendo una tarde normal en un atardecer. Las opciones son casi ilimitadas. requiere de mucha práctica.
ya calibres manualmente la temperatura de color o hagas un balance de blancos sobre un “blanco”, manejando estos conocimientos lograrás crear el ambiente que quieras. Reduciendo dominantes de color en la medida que quieras o convirtiendo una tarde normal en un atardecer. Las opciones son casi ilimitadas. requiere de mucha práctica.
lunes, 24 de septiembre de 2012
don camilo giovanni guareschi
EL AUTOR: Giovanni Guareschi, cuyo nombre completo era Giovannino Oliviero
Giuseppe Guareschi, fue un escritor y periodista italiano que nació en
Fontanelle di Roccabianca, Parma, el 1 de mayo de 1908, y que falleció
en Cerviá, Rávena, el 22 de julio de 1968. Su padre tenía una tienda
pequeña y su madre era profesora; tuvo una infancia feliz hasta que su
familia se vio afectada por la crisis económica de los años 1926 y 1927 y
Guareschi se vio obligado a abandonar sus estudios en la Universidad de
Parma. Antes de dedicarse al periodismo ejerció todo tipo de
profesiones, desde portero a docente, hasta comenzar a colaborar en un
periódico local. En 1929 fue nombrado editor de la revista Corriere
Emiliano, llegando a ser editor jefe en 1936 de la publicación
humorística Bertoldo.
RESUMEN DEL LIBRO:d on Camilo, cura del pueblo y Pepón, alcalde comunista viven mil aventuras que vais a conocer (como en la canción de Marco y su mono Amelio). Es impresionante el retrato de la vida del pueblo con dos megapersonajes, unos cuantos secundarios (el Flaco, el Bruto, el obispo y sobre todo Jesús, el Cristo de la iglesia) y un sinfín de extras (todo el pueblo y los que osan llegar desde fuera). Todos ellos dentro de los límites territoriales de un pueblo donde nada cambia (hay dos pequeñas ‘excursiones’ al obispado y a una iglesia del exilio exterior).
OPINIÓN PERSONAL: el libro está formado por historias cortas, debe haber como unas 50. Esas historias no están conexas entre sí, así que no siguen un guión, lo unico es que siempre están protagonizadas por el cura don camilo y el comunista del pueblo don pepón. muestra las peleas de Don Camilo y Pepón, tierno en las confesiones del cura con el Cristo o en los cotilleos de este sobre los pensamientos de su rival. El libro también es MUY crítico, social y culturalmente, como en el capítulo de la huelga en que dejan morir a las vacas, la oposición a la justicia ‘injusta’ venida de fuera. Me llamó la atención un capítulo sobre un esquirol en una huelga: se trataba de un profesor universitario venido de fuera porque no tenía para dar de comer a sus hijos. Pepón se compadece de él pero no le queda más remedio que expulsarle del pueblo, no se puede trabajar en una huelga general, además explica la diferencia entre el hambre del profesor y el de la gente del campo, con una magnifica alegoría.
Por así decirlo, el libro es de un humor muy light, muy blanco, de buen gusto, y podría interesarle a los que les gusten las pelis españolas sarcásticas de los 50, como bienvenido mr marshall. o otro tipo de pelis lights, como cinema paradiso, que narra de forma humorística pero a la vez entrañable aquella Italia. Pues con Don camilo pasa lo mismo. Dos adversarios, pero que en el fondo se admiran, se hacen la vida imposible... pero se respetan, de eso va toda la saga de don camilo, historias cortas sobre estos dos personajes, algunas con gracia otras más aburridas, siempre intentandote tocar el punto entrañable. Libro que se puede recomendar para cualquier edad.
RESUMEN DEL LIBRO:d on Camilo, cura del pueblo y Pepón, alcalde comunista viven mil aventuras que vais a conocer (como en la canción de Marco y su mono Amelio). Es impresionante el retrato de la vida del pueblo con dos megapersonajes, unos cuantos secundarios (el Flaco, el Bruto, el obispo y sobre todo Jesús, el Cristo de la iglesia) y un sinfín de extras (todo el pueblo y los que osan llegar desde fuera). Todos ellos dentro de los límites territoriales de un pueblo donde nada cambia (hay dos pequeñas ‘excursiones’ al obispado y a una iglesia del exilio exterior).
OPINIÓN PERSONAL: el libro está formado por historias cortas, debe haber como unas 50. Esas historias no están conexas entre sí, así que no siguen un guión, lo unico es que siempre están protagonizadas por el cura don camilo y el comunista del pueblo don pepón. muestra las peleas de Don Camilo y Pepón, tierno en las confesiones del cura con el Cristo o en los cotilleos de este sobre los pensamientos de su rival. El libro también es MUY crítico, social y culturalmente, como en el capítulo de la huelga en que dejan morir a las vacas, la oposición a la justicia ‘injusta’ venida de fuera. Me llamó la atención un capítulo sobre un esquirol en una huelga: se trataba de un profesor universitario venido de fuera porque no tenía para dar de comer a sus hijos. Pepón se compadece de él pero no le queda más remedio que expulsarle del pueblo, no se puede trabajar en una huelga general, además explica la diferencia entre el hambre del profesor y el de la gente del campo, con una magnifica alegoría.
Por así decirlo, el libro es de un humor muy light, muy blanco, de buen gusto, y podría interesarle a los que les gusten las pelis españolas sarcásticas de los 50, como bienvenido mr marshall. o otro tipo de pelis lights, como cinema paradiso, que narra de forma humorística pero a la vez entrañable aquella Italia. Pues con Don camilo pasa lo mismo. Dos adversarios, pero que en el fondo se admiran, se hacen la vida imposible... pero se respetan, de eso va toda la saga de don camilo, historias cortas sobre estos dos personajes, algunas con gracia otras más aburridas, siempre intentandote tocar el punto entrañable. Libro que se puede recomendar para cualquier edad.
domingo, 23 de septiembre de 2012
el papel albuminado
Éste proporcionaba imágenes de un brillo hasta entonces desconocido. Las proteínas impedían que la imagen traspasara la capa fotosensible y se difuminara entre las imperfecciones del papel. La imagen se fijaba con cloruro de oro, lo que le conferia mayor duración y una agradable tonalidad parda, rojiza, o violácea. Las fórmulas de Saint-Victor, Blanquart, Le gray, Poitevin y también de Talbot se sucedieron en breve, reduciendo sensiblemente el tiempo de exposición y logrando calidades tales que prolongarin el uso del papel albuminado entre los fotógrafos de la siguiente generación. Se utilizaron millones de huevos para la producción de ese papel, y cómo sólo se aprovechaba la clara, la yema desechada se tiraba o iba a parar a manos de los pasteleros o de los curtidores.
Este
recubrimiento de huevo únicamente impermeabiliza al papel, sellando las
fibras para aumentar la nitidez de la imagen, incrementar el brillo y la
densidad. La fotosensibilidad necesaria para crear la impresión nada
tiene que ver con la albúmina, sino que es lograda por la flotación del
papel en una solución de sales de nitrato de plata que permanecen en
suspensión sobre la capa de albúmina sin impregnar las fibras de papel.
El tiempo de exposición podía variar dependiendo de varios factores pero bajo la luz directa del sol podía comprender desde cinco hasta 10 minutos o incluso horas bajo una luz muy débil.
El tiempo de exposición podía variar dependiendo de varios factores pero bajo la luz directa del sol podía comprender desde cinco hasta 10 minutos o incluso horas bajo una luz muy débil.
distrito apache el bronx
año 1981. usa. policiaca. 109 minutos. director: daniel petrie. Reparto:
paul newman. edward asner, ken wahl, danny aiello, rachel ticotin,
sinopsis: En el Bronx, el barrio más peligroso de Nueva York, dos jóvenes policías son asesinados a tiros en el interior de un coche patrulla por una mujer que les había ofrecido sus servicios. La asesina iba drogada y nadie la denunciará. La comisaría de este conflictivo distrito, más conocida como “Fort Apache”, soporta muchos más delitos de los que puede esclarecer. Murphy es uno de sus agentes más veteranos y lo sabe muy bien.
No hay muchas razones para hacer un traslado e irse a vivir al Bronx, la imagen del gigante yanki sufre un buen golpe con esta cinta policíaca. La crítica es evidente aunque tampoco es sangrante, apenas pinceladas tímidas sobre la corrupción policial y la deshumanización de un barrio no sólo marginal sino violento, repleto de maldad y sin ningún atractivo por el que irse allí a pasar el día, ya no digo ir de vacaciones o a vivir.
Dado que la trama va de un lado a otro, Pam Grier parece estar en el ojo del huracán narrativo y luego desaparece su protagonismo, Newman sobresale entre irlandeses, sudamericanos, negros e italianos para darle todo el valor posible a la película. No es que sea una exhibición pero este hombre sólo con aparecer ya ocupa toda la pantalla y se merienda al resto. Él sólo es una pieza más del guión, pero sus apariciones son las que dan sentido a la película, sería muy olvidable de no ser por él.
Así que entretenida, algo errante por momentos pero entre la presencia de Newman y esa estética ejemplar de una época y un momento, los melancólicos 80, hacen que pueda interpretar el conjunto como una poesía bienintencionada y correcta.
Gran película.
Muestra cómo era la vida de la policía en el barrio neoyorkino del Bronx, con imágenes de este barrio que son realmente interesantes.
La película nos habla de cómo los agentes tenían que lidiar contra un barrio en el que todo el mundo iba en contra de ellos, además de la corrupción y puterío que había dentro del propio cuerpo.
También las drogas tienen su papel importante en esta película.
Paul Newman como siempre, genial, en el papel de un policía divorciado y algo quemado de tantos años de currar en ese barrio, como contrapunto está su compañero Corelli (Ken Wahl) que es un joven pletórico de entusiasmo.
También destaca Rachel Ticotin, una actriz guapísima que hace un buen papel.
Edward Asner también hace una gran interpretación (quizás la mejor de la película) en su papel de nuevo comisario que lo quiere revolucionar todo.
La película retrata la difícil rutina de dos policías del barrio neoyorquino del bronx de los setenta, las drogas, la corrupción, las revueltas callejeras, etc. mezclados con algunos tintes románticos, todo ello con el añadido de un nuevo comisario que quiere revolucionar la comisaría.
Película donde la ley y el orden es lo que dicta la calle, manifestaciones a favor de delincuentes, asesinatos, policías corruptos, drogas, prostitución, y todo esto en uno de los barrios mas conflictivos y peligros en el siglo pasado “el Bronx” centro de encuentro de las clases mas desfavorecidas de una de las ciudades mas cosmopolitas del mundo entero.
El reparto con un sensacional Paul Newman haciendo de Murphy un policía que lleva más de 25 años en las calles del distrito conoce el funcionamiento de este a la perfección , pero no es como el resto de los agentes de la comisaría nunca se venderá y siempre pondrá por encima su profesionalidad, el y su compañero de fatigas Conelli (Ken Wahl), un personaje pintoresco dentro del cuerpo de policía buscaran resolver los problemas cotidianos del día a día: intentos de suicidio , hurtos , asesinatos y prostitución . Dirigidos desde la comisaría por Connolly (Asner Edward) basando su ideal en el protocolo de instrucción recibido en las academias pero de difícil ejecución en uno de los distritos mas conflictivos de la ciudad.
La producción y su rodaje excepcional con una perspectiva del Bronx de los 80 un barrio en desahucio el conflicto social de trasfondo todo el que vive allí esta condenado a perpetrarse y adoptar formas poco ortodoxas para sobrevivir.
Un guión no muy convincente, que más bien parece una acumulación de situaciones y personajes sin mucho orden ni concierto, y en la que el personaje de Pam Grier es un absoluto caos, que aparece y desaparece de repente y nunca se explican ni se entienden sus motivaciones, es salvado por la grandiosa interpretación de Paul Newman, policía veterano, quemado de su oficio y bebedor, que se redime en la relación con una enfermera, y se pondrá a prueba su vocación policial con la típica duda moral (delatar o no a un compañero).
La película remonta el vuelo por la ambientación, esas calles sórdidas y peligrosas, con una estupenda fotografía urbana de John Alcott (operador habitual de Kubrick), el gran Newman y unos buenos actores secundarios, Edward Asner, Danny Aiello, Ken Wahl, que le dan profundidad y pasión a sus papeles, aparte de algunas secuencias puntuales de las que se quedan en la memoria (spoiler). Se ven las huellas de esta cinta y este tipo de cine en, por ejemplo, la estupenda seria The Shield. Buena película.
La compré ayer en alcampo por 1 euro, y oye, cundió. No es ninguna
maravilla pero es muy entretenida. Tan sólo con decir que está paul
newman en el reparto, está todo dicho. Lo que falla un poco es el guión,
el nexo central es la muerte de dos maderos a manos de una prostituta,
no llegamos a saber jamás porque la prostituta se cargó a los policias, y
el final de ella está contando con prisas. El caso es que parece que el
director se olvida muchas veces de la historia central, y nos da una
visión global de la comisaria y el bronx, através de la vida de Newman,
que admito que está lograda: tio desencantado, se saca novia enfermera,
por cierto cuando muere la enfermera es increible la actuación de
Newman, para quitarse el sombrero. En fin cine ochentero, that
enterteiment, buena peli.
sinopsis: En el Bronx, el barrio más peligroso de Nueva York, dos jóvenes policías son asesinados a tiros en el interior de un coche patrulla por una mujer que les había ofrecido sus servicios. La asesina iba drogada y nadie la denunciará. La comisaría de este conflictivo distrito, más conocida como “Fort Apache”, soporta muchos más delitos de los que puede esclarecer. Murphy es uno de sus agentes más veteranos y lo sabe muy bien.
No hay muchas razones para hacer un traslado e irse a vivir al Bronx, la imagen del gigante yanki sufre un buen golpe con esta cinta policíaca. La crítica es evidente aunque tampoco es sangrante, apenas pinceladas tímidas sobre la corrupción policial y la deshumanización de un barrio no sólo marginal sino violento, repleto de maldad y sin ningún atractivo por el que irse allí a pasar el día, ya no digo ir de vacaciones o a vivir.
Dado que la trama va de un lado a otro, Pam Grier parece estar en el ojo del huracán narrativo y luego desaparece su protagonismo, Newman sobresale entre irlandeses, sudamericanos, negros e italianos para darle todo el valor posible a la película. No es que sea una exhibición pero este hombre sólo con aparecer ya ocupa toda la pantalla y se merienda al resto. Él sólo es una pieza más del guión, pero sus apariciones son las que dan sentido a la película, sería muy olvidable de no ser por él.
Así que entretenida, algo errante por momentos pero entre la presencia de Newman y esa estética ejemplar de una época y un momento, los melancólicos 80, hacen que pueda interpretar el conjunto como una poesía bienintencionada y correcta.
Gran película.
Muestra cómo era la vida de la policía en el barrio neoyorkino del Bronx, con imágenes de este barrio que son realmente interesantes.
La película nos habla de cómo los agentes tenían que lidiar contra un barrio en el que todo el mundo iba en contra de ellos, además de la corrupción y puterío que había dentro del propio cuerpo.
También las drogas tienen su papel importante en esta película.
Paul Newman como siempre, genial, en el papel de un policía divorciado y algo quemado de tantos años de currar en ese barrio, como contrapunto está su compañero Corelli (Ken Wahl) que es un joven pletórico de entusiasmo.
También destaca Rachel Ticotin, una actriz guapísima que hace un buen papel.
Edward Asner también hace una gran interpretación (quizás la mejor de la película) en su papel de nuevo comisario que lo quiere revolucionar todo.
La película retrata la difícil rutina de dos policías del barrio neoyorquino del bronx de los setenta, las drogas, la corrupción, las revueltas callejeras, etc. mezclados con algunos tintes románticos, todo ello con el añadido de un nuevo comisario que quiere revolucionar la comisaría.
Película donde la ley y el orden es lo que dicta la calle, manifestaciones a favor de delincuentes, asesinatos, policías corruptos, drogas, prostitución, y todo esto en uno de los barrios mas conflictivos y peligros en el siglo pasado “el Bronx” centro de encuentro de las clases mas desfavorecidas de una de las ciudades mas cosmopolitas del mundo entero.
El reparto con un sensacional Paul Newman haciendo de Murphy un policía que lleva más de 25 años en las calles del distrito conoce el funcionamiento de este a la perfección , pero no es como el resto de los agentes de la comisaría nunca se venderá y siempre pondrá por encima su profesionalidad, el y su compañero de fatigas Conelli (Ken Wahl), un personaje pintoresco dentro del cuerpo de policía buscaran resolver los problemas cotidianos del día a día: intentos de suicidio , hurtos , asesinatos y prostitución . Dirigidos desde la comisaría por Connolly (Asner Edward) basando su ideal en el protocolo de instrucción recibido en las academias pero de difícil ejecución en uno de los distritos mas conflictivos de la ciudad.
La producción y su rodaje excepcional con una perspectiva del Bronx de los 80 un barrio en desahucio el conflicto social de trasfondo todo el que vive allí esta condenado a perpetrarse y adoptar formas poco ortodoxas para sobrevivir.
Un guión no muy convincente, que más bien parece una acumulación de situaciones y personajes sin mucho orden ni concierto, y en la que el personaje de Pam Grier es un absoluto caos, que aparece y desaparece de repente y nunca se explican ni se entienden sus motivaciones, es salvado por la grandiosa interpretación de Paul Newman, policía veterano, quemado de su oficio y bebedor, que se redime en la relación con una enfermera, y se pondrá a prueba su vocación policial con la típica duda moral (delatar o no a un compañero).
La película remonta el vuelo por la ambientación, esas calles sórdidas y peligrosas, con una estupenda fotografía urbana de John Alcott (operador habitual de Kubrick), el gran Newman y unos buenos actores secundarios, Edward Asner, Danny Aiello, Ken Wahl, que le dan profundidad y pasión a sus papeles, aparte de algunas secuencias puntuales de las que se quedan en la memoria (spoiler). Se ven las huellas de esta cinta y este tipo de cine en, por ejemplo, la estupenda seria The Shield. Buena película.
los mercenarios 1
Usa. 2010. 100 minutos. acción. Director: sylvester stallone. Reparto:
Syvester stallone, staham, li, lundgren, couture, austin, crews, bruce
willis, micki rourke, giselle itie.
Sinopsis: matar, matar y matar.
Un grupo de mercenarios es contratado para infiltrarse en un país sudamericano y derrocar a su despiadado y corrupto dictador. Una vez comienza la misión, se percatan que las cosas no son lo que parecen y se verán atrapados en una telaraña de engaño y traición. Con su misión frustrada y vidas inocentes en juego, se tendrán que enfrentar a un reto aún más difícil; salvar la unidad de su grupo y la amistad que les une tras largos años de lucha ( el guión lo escribió Sly en una servilleta)
Una caca, cuando es de luxe, deja de ser una caca. Disimula su esencia en la textura y el olor, incluso a veces... en su sabor. Se distingue un trabajo añadido, creando un envoltorio delicioso que, en la mayor parte de las ocasiones, trabaja como un potente imán que llama nuestra atención. The Expendables es la peli de acción del año. Nolan, Di Caprio, y sus secuaces, podrán dormir con la conciencia tranquila. Están a años luz de esta cinta. Los dos minutos de cháchara parvularia entre el Chuache, el Güilis y el Rambo, valen más que cada uno de los 148 minutos de Origen (Inception) que me tuve que tragar. Es lo que pasa cuando compites contra gamberros: no tienes nada que hacer.
Como ya habreís leído... esto no va de argumento. Esta peli va de ver compartir planos a tíos míticos del cine de reparto. No estaban todos, Chuck por ejemplo, andaba ocupado inseminando enterito un hospital de donantes tailandés (incluído al personal), porque si no, él mismo se bastaba para asaltar esa minúscula isla extranjera y bárbara allende los mares.
Ver cómo se gira Schwarzenegger cuando sale de la habitación, todo un homenaje a su cine, contemplar esos primeros planos de "la bestia" Lundgren, entrever el oro que reluce entre la piñata de Rourke, partirte ante la vacilada de Güilis, aplaudir la buena forma que de maloso continúa teniendo Roberts, las patadas de Li o encariñarse con el mismo careto de pringado que siempre luce Jason Statham cuando actúa con tíos más chungos que él... no tiene precio. Y Stallone, miserable y oportunista como siempre, nos la ha sabido meter de nuevo. Y yo he disfrutado de una mierda de peli (que lo es, y mucho) como hacía tiempo que ninguna lo conseguía. Y eso es rizar el rizo de una manera magistral porque es justo al final, cuando Sylvester abraza a la chica en vez de besarla, cuando me doy cuenta de que el tipo se ha tomado todo esto muy en serio. Y no me lo puedo creer.
Lo mejor: Rourke, Lundgren y la secuencia del embarcadero (brutal).
Lo peor: la ausencia de Chuck Norris, Van Dame, Steven Seagal, Wesley Snipes, Kurt Russell, Jackie Chan, Vin Diesel y Mel Gibson. Supongo que en la segunda parte (me juego 50 euros con quienquiera a que la habrá) algunos de ellos se animarán a participar. Y reventarán las taquillas.
100 minutos de tiros, hostias, explosiones, desmenbramientos, conversaciones de machos... exactamente lo que me esperaba al entrar a ver esta película.
Gran dirección de Stallone, que (al igual que hizo con Rambo IV), realiza una película de acción cómo debe ser, sin mariconadas, argumento simple, y muchos, muchísimos tiros. Las escenas de ación son muy buenas, se cumple eso de que iba a ser una película de los 80, rodada con los medios actuales; Statham con los cuchillos se sale, Jet Li podría dar más patadas, Terry Crews está brutal con su 'novia', y Stallone a lo Rambo, no hace falta decir más.
Por último decir, que sólo por la escena en la que salen los 3 DIOSES del cine de acción, merece la pena pagar los 7€ de entrada. Es completamente imposible no ver esos 2-3 minutos con una sonrisa en la cara.
Mi puntuación es un 10, sí, un 10 a una película de acción!, aunque no tenga contenido filósofico, argumento trabajadísimo y esas cosas que hacen que los 'listillos' de los críticos no den más de un 6.
Lo mejor: Cumple y supera lo que promete. Tiene la mejor escena en toda la historia del cine de acción, y en ella no se pega ningún tiro.
Lo peor: Por decir algo, podría durar un poco más (más tiempo así para ver más muertes) y Willis podía pegar algún tiro y que falta algún que otro actor mítico.
Stallone ha cumplido su promesa: con estos "mercenarios" recupera fielmente el sabor, tradición y maneras del popular cine de acción que le encumbró como una estrella en los primeros años ochenta, y el cual sustentó el cine comercial hollywoodiense de la época hasta el momento en que los John McClane o Martin Riggs fueron humanizando el concepto del "héroe de acción" de la era Reagan del que tan bien se reía John McTiernan en la notable 'El último gran héroe'. Este tipo de cine violento y áspero, funcional pero dinámico, siempre práctico y amoralmente cuestionable es al que se le rinde un velado homenaje hasta sus últimas consecuencias, retomando sin prejuicio alguno tanto sus pros como sus contras para ofrecer un espectáculo mimético digno del mejor "actioner" de los ochenta... pero en pleno siglo XXI. John Rambo sigue vivo, muy vivo.
Dejando de lado los irrelevantes aunque justificables prejuicios entorno al "fondo" de un argumento por demás irrisorio que podrían enturbiar la efectividad de tan estilizado y eficiente pasatiempo, "Los mercenarios" hace las veces de un alocado e instintivo placer a disfrutar especialmente para paladares con conocimiento de causa merced a su notable carga autorreferencial, y a la que sólo hay que tomar en serio en su apuesta descarnada por satisfacer las necesidades más lúdicas de un público entregado a la acción pura y dura, tarea a la que se aplica con modélica fruición. Desconozco que efecto causará en una platea cuya educación cinematográfica no alcance a ubicar por ejemplo el nombre de Dolph Lundgren, pero la complicidad nostálgica para con el espectador se hace evidente en multitud de momentos, diálogos y fotogramas, ensalzando y dando personalidad a un film tan simple como efectivo. Los 'action man' nunca mueren... tan sólo envejecen.
No deja de resultar ciertamente curioso que lo que hubiera tenido todas las papeletas para ser vilipendiado, rechazado y menospreciado en un momento dado, cuando no obstante hubiera sido "una más", pueda ser ahora aplaudido, respetado y hasta cierto punto incluso considerado casi como un ejercicio de estilo que, apurando los términos, bordea el concepto de "obra de autor". Y es que con el paso del tiempo nos podemos permitir el lujo, el capricho o la molestia de tomar una perspectiva más amplia, abierta, o sencillamente interesada entorno a la dimensión que queramos darle a cualquier propuesta al margen de su impacto inicial. El populista género del "actioner ochentero" siempre fue eminentemente rechazado desde una perspectiva mínimamente exigente negándole la oportunidad de lucir los indudables valores que atesoraba, valores que el aparente reciclaje de ideas al que hay que exponer a cualquier mercado resaltan si bien no como un compendio de virtudes, si al menos como elementos a considerar.
Sylvester Stallone, en un arranque de piedad, ha refundado sin temor la Orden de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos y le ha dado un toque yanqui. Lo ha hecho sin complejos, inspirándose en las piezas teatrales de otro ilustre mercedario: fray Gabriel Téllez, más conocido como Tirso de Molina.
“La obra se configura como un sermón religioso dirigido al público habitual de los corrales de comedias [Kinépolis], por lo que incorpora componentes de la comedia de santos [repartidores de hostias] y del auto sacramental [pieza alegórica con gran aparato escenográfico e intenso contenido doctrinal], y supone una de las cumbres del teatro del Siglo de Oro [Hollywood] por su efectivo [efectista] tratamiento de la tensión dramática y la hondura de sus implicaciones filosóficas.” [cfr. Wikipedia, «El condenado por desconfiado»]
Nuestro Aquiles quirúrgico y cosmético ha decidido dar trabajo a casi todos los titanes del asilo, de Conan a McClane, pasando por el ruso boxeador y Romeo, que debe morir pero no muere.
La filosofía queda para Mickey Rourke (doctor en teología): Mata, mata y mata, pero si al final le salvas el pellejo a una jamona, habrás logrado redimirte. He ahí el credo de los mercedarios. Se me ponen los pelos como escarpias. Platón es una nena y Kant es un huevón. Nietzsche (“Lo que no te mata te hace más fuerte”) es el gurú de esta jauría.
La cinta es una fiesta: incluye un guiño a L’Oréal (porque yo lo valgo) y barra libre de bótox y testosterona. Pero, ojo, sólo para darse a la violencia, que el sexo está proscrito en el geriátrico deluxe. En fin, la peli es lo que es, ¿o qué esperabais?
"Stallone quiere hacer una película con los grandes del cine de acción" leía hace un tiempo en una web. Poco a poco la idea iba cogiendo forma: Statham, Jet Li, Mickey Rourke... Tiempo después, zarpazo: "Van Damme rechaza el papel por no tener sustancia". Mierda. "Seagal también se cae". Me cago en Dios (aunque Seagal me parezca un capullo, es un clásico).
Poco después fui leyendo avances sobre el argumento: Un grupo de mercenarios son enviados a una misión que consiste en matar a un dictador... Lo esperado. Otra John Rambo (que no me gustó en absoluto), pero con un elenco a lo all star game.
Pues bien. Acabo de verla y nanai. Una película de acción con tiros, peleas, explosiones... si, cierto, pero con mucho más que eso. Una película que cuenta con varias (mini)subtramas. La de Statham, la de Rourke, el tema Lundgren... y con un punto a favor, que aunque no supere los dos minutos, es suficiente para que los que crecimos con esas películas tengamos un orgasmo cerebral: Willis, Schwarzenegger y Stallone compartiendo escena. ¡Maravilloso!.
Además, y aunque esto me cueste varios latigazos, debo añadir que la cara plastificada de Stallone consigue crear expresiones, que Statham le da (como siempre) muchos puntos a nivel artístico dentro de lo que es el cine de acción, que el monólogo de Rourke es excepcional, que hay dos peleas cuerpo a cuerpo impresionantes, y, para finalizar, que Sly dirige con soltura esta obra que acabará por convertirse en clásico, y que ha conseguido crear unos personajes que tienen personalidad. No me malinterpretéis, no son los secundarios de "Uno de los nuestros", pero tienen suficiente fondo como para tener más vida que la que les une a las armas como extensión de su cuerpo.
Ha sido la sorpresa más grata de los últimos tiempos. Me esperaba un pum pum pum, y me he encontrado con que los que disparaban en los 80 y los 90 (o repartían mamporros) han aprendido a hablar.
Leo que Stallone está trabajando en el guión de la segunda parte, y me pregunto: ¿seguirá Van Damme pensando que no hay sustancia? Porque si metemos a Van Damme, y puestos a soñar, a Kurt Russell o a Dios Todopoderoso (AKA Chuck Norris)... nos saldrá la mejor película de acción pura (no contando los títulos bélicos) de todos los tiempos.
Ahora, supongo que vendrá lo de siempre: puristas del cine que hablen del ego de Sly, de que eso no es cine, de que la trama es llana... y mil gilipolleces más. Pero bueno, supongo que a los que nos gusta el cine y no por ello sudamos mierda al ver pelis como esta, nos la pela. Sobretodo porque si no te gustan las pelis de acción, no ves "Los mercenarios", y si no la ves, no puedes opinar. Y si ves una peli de acción, y la criticas por la trama, o no entiendes lo que es el género "acción" o tal vez te guste y no quede bien para tu imagen gafapasta decirlo.
Los mercenarios es una mierda de película, en eso coincidimos todos. Es
una basura auténtica.... pero es lo que queremos. Para mí los
expendables, es cómo ver el all star de la NBA, quieres ver a los
mejores. Pues aquí Stallone te sirve en bandeja a los mejores, y en la
segunda parte ni te cuento: añade más leña, bruce willis y swazenager...
para la tercera que se estrena en 2013... que nos regalará? igual
resucita a bruce lee. `Por hacer quinielas: jackie chan o steven seagal,
pueden ser una opción o una aparición de clint eastwood aunque sólo sea
1 minuto. Quién sabe.
El guión... no hay, los dialogos..... los chistes malos, romanticismo.... el sly se saca una medio novia, pero tranquilos, no le dedica ni 1 minuto, lo suyo es la acción. El all star de la acción, un resumen de los tiempos gloriosos de la acción: cero guión, actores malos y muchos tiros.... sólo que aquí, nos sirven en bandeja a los mejores actores de acción, casi nada.
Sinopsis: matar, matar y matar.
Un grupo de mercenarios es contratado para infiltrarse en un país sudamericano y derrocar a su despiadado y corrupto dictador. Una vez comienza la misión, se percatan que las cosas no son lo que parecen y se verán atrapados en una telaraña de engaño y traición. Con su misión frustrada y vidas inocentes en juego, se tendrán que enfrentar a un reto aún más difícil; salvar la unidad de su grupo y la amistad que les une tras largos años de lucha ( el guión lo escribió Sly en una servilleta)
Una caca, cuando es de luxe, deja de ser una caca. Disimula su esencia en la textura y el olor, incluso a veces... en su sabor. Se distingue un trabajo añadido, creando un envoltorio delicioso que, en la mayor parte de las ocasiones, trabaja como un potente imán que llama nuestra atención. The Expendables es la peli de acción del año. Nolan, Di Caprio, y sus secuaces, podrán dormir con la conciencia tranquila. Están a años luz de esta cinta. Los dos minutos de cháchara parvularia entre el Chuache, el Güilis y el Rambo, valen más que cada uno de los 148 minutos de Origen (Inception) que me tuve que tragar. Es lo que pasa cuando compites contra gamberros: no tienes nada que hacer.
Como ya habreís leído... esto no va de argumento. Esta peli va de ver compartir planos a tíos míticos del cine de reparto. No estaban todos, Chuck por ejemplo, andaba ocupado inseminando enterito un hospital de donantes tailandés (incluído al personal), porque si no, él mismo se bastaba para asaltar esa minúscula isla extranjera y bárbara allende los mares.
Ver cómo se gira Schwarzenegger cuando sale de la habitación, todo un homenaje a su cine, contemplar esos primeros planos de "la bestia" Lundgren, entrever el oro que reluce entre la piñata de Rourke, partirte ante la vacilada de Güilis, aplaudir la buena forma que de maloso continúa teniendo Roberts, las patadas de Li o encariñarse con el mismo careto de pringado que siempre luce Jason Statham cuando actúa con tíos más chungos que él... no tiene precio. Y Stallone, miserable y oportunista como siempre, nos la ha sabido meter de nuevo. Y yo he disfrutado de una mierda de peli (que lo es, y mucho) como hacía tiempo que ninguna lo conseguía. Y eso es rizar el rizo de una manera magistral porque es justo al final, cuando Sylvester abraza a la chica en vez de besarla, cuando me doy cuenta de que el tipo se ha tomado todo esto muy en serio. Y no me lo puedo creer.
Lo mejor: Rourke, Lundgren y la secuencia del embarcadero (brutal).
Lo peor: la ausencia de Chuck Norris, Van Dame, Steven Seagal, Wesley Snipes, Kurt Russell, Jackie Chan, Vin Diesel y Mel Gibson. Supongo que en la segunda parte (me juego 50 euros con quienquiera a que la habrá) algunos de ellos se animarán a participar. Y reventarán las taquillas.
100 minutos de tiros, hostias, explosiones, desmenbramientos, conversaciones de machos... exactamente lo que me esperaba al entrar a ver esta película.
Gran dirección de Stallone, que (al igual que hizo con Rambo IV), realiza una película de acción cómo debe ser, sin mariconadas, argumento simple, y muchos, muchísimos tiros. Las escenas de ación son muy buenas, se cumple eso de que iba a ser una película de los 80, rodada con los medios actuales; Statham con los cuchillos se sale, Jet Li podría dar más patadas, Terry Crews está brutal con su 'novia', y Stallone a lo Rambo, no hace falta decir más.
Por último decir, que sólo por la escena en la que salen los 3 DIOSES del cine de acción, merece la pena pagar los 7€ de entrada. Es completamente imposible no ver esos 2-3 minutos con una sonrisa en la cara.
Mi puntuación es un 10, sí, un 10 a una película de acción!, aunque no tenga contenido filósofico, argumento trabajadísimo y esas cosas que hacen que los 'listillos' de los críticos no den más de un 6.
Lo mejor: Cumple y supera lo que promete. Tiene la mejor escena en toda la historia del cine de acción, y en ella no se pega ningún tiro.
Lo peor: Por decir algo, podría durar un poco más (más tiempo así para ver más muertes) y Willis podía pegar algún tiro y que falta algún que otro actor mítico.
Stallone ha cumplido su promesa: con estos "mercenarios" recupera fielmente el sabor, tradición y maneras del popular cine de acción que le encumbró como una estrella en los primeros años ochenta, y el cual sustentó el cine comercial hollywoodiense de la época hasta el momento en que los John McClane o Martin Riggs fueron humanizando el concepto del "héroe de acción" de la era Reagan del que tan bien se reía John McTiernan en la notable 'El último gran héroe'. Este tipo de cine violento y áspero, funcional pero dinámico, siempre práctico y amoralmente cuestionable es al que se le rinde un velado homenaje hasta sus últimas consecuencias, retomando sin prejuicio alguno tanto sus pros como sus contras para ofrecer un espectáculo mimético digno del mejor "actioner" de los ochenta... pero en pleno siglo XXI. John Rambo sigue vivo, muy vivo.
Dejando de lado los irrelevantes aunque justificables prejuicios entorno al "fondo" de un argumento por demás irrisorio que podrían enturbiar la efectividad de tan estilizado y eficiente pasatiempo, "Los mercenarios" hace las veces de un alocado e instintivo placer a disfrutar especialmente para paladares con conocimiento de causa merced a su notable carga autorreferencial, y a la que sólo hay que tomar en serio en su apuesta descarnada por satisfacer las necesidades más lúdicas de un público entregado a la acción pura y dura, tarea a la que se aplica con modélica fruición. Desconozco que efecto causará en una platea cuya educación cinematográfica no alcance a ubicar por ejemplo el nombre de Dolph Lundgren, pero la complicidad nostálgica para con el espectador se hace evidente en multitud de momentos, diálogos y fotogramas, ensalzando y dando personalidad a un film tan simple como efectivo. Los 'action man' nunca mueren... tan sólo envejecen.
No deja de resultar ciertamente curioso que lo que hubiera tenido todas las papeletas para ser vilipendiado, rechazado y menospreciado en un momento dado, cuando no obstante hubiera sido "una más", pueda ser ahora aplaudido, respetado y hasta cierto punto incluso considerado casi como un ejercicio de estilo que, apurando los términos, bordea el concepto de "obra de autor". Y es que con el paso del tiempo nos podemos permitir el lujo, el capricho o la molestia de tomar una perspectiva más amplia, abierta, o sencillamente interesada entorno a la dimensión que queramos darle a cualquier propuesta al margen de su impacto inicial. El populista género del "actioner ochentero" siempre fue eminentemente rechazado desde una perspectiva mínimamente exigente negándole la oportunidad de lucir los indudables valores que atesoraba, valores que el aparente reciclaje de ideas al que hay que exponer a cualquier mercado resaltan si bien no como un compendio de virtudes, si al menos como elementos a considerar.
Sylvester Stallone, en un arranque de piedad, ha refundado sin temor la Orden de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos y le ha dado un toque yanqui. Lo ha hecho sin complejos, inspirándose en las piezas teatrales de otro ilustre mercedario: fray Gabriel Téllez, más conocido como Tirso de Molina.
“La obra se configura como un sermón religioso dirigido al público habitual de los corrales de comedias [Kinépolis], por lo que incorpora componentes de la comedia de santos [repartidores de hostias] y del auto sacramental [pieza alegórica con gran aparato escenográfico e intenso contenido doctrinal], y supone una de las cumbres del teatro del Siglo de Oro [Hollywood] por su efectivo [efectista] tratamiento de la tensión dramática y la hondura de sus implicaciones filosóficas.” [cfr. Wikipedia, «El condenado por desconfiado»]
Nuestro Aquiles quirúrgico y cosmético ha decidido dar trabajo a casi todos los titanes del asilo, de Conan a McClane, pasando por el ruso boxeador y Romeo, que debe morir pero no muere.
La filosofía queda para Mickey Rourke (doctor en teología): Mata, mata y mata, pero si al final le salvas el pellejo a una jamona, habrás logrado redimirte. He ahí el credo de los mercedarios. Se me ponen los pelos como escarpias. Platón es una nena y Kant es un huevón. Nietzsche (“Lo que no te mata te hace más fuerte”) es el gurú de esta jauría.
La cinta es una fiesta: incluye un guiño a L’Oréal (porque yo lo valgo) y barra libre de bótox y testosterona. Pero, ojo, sólo para darse a la violencia, que el sexo está proscrito en el geriátrico deluxe. En fin, la peli es lo que es, ¿o qué esperabais?
"Stallone quiere hacer una película con los grandes del cine de acción" leía hace un tiempo en una web. Poco a poco la idea iba cogiendo forma: Statham, Jet Li, Mickey Rourke... Tiempo después, zarpazo: "Van Damme rechaza el papel por no tener sustancia". Mierda. "Seagal también se cae". Me cago en Dios (aunque Seagal me parezca un capullo, es un clásico).
Poco después fui leyendo avances sobre el argumento: Un grupo de mercenarios son enviados a una misión que consiste en matar a un dictador... Lo esperado. Otra John Rambo (que no me gustó en absoluto), pero con un elenco a lo all star game.
Pues bien. Acabo de verla y nanai. Una película de acción con tiros, peleas, explosiones... si, cierto, pero con mucho más que eso. Una película que cuenta con varias (mini)subtramas. La de Statham, la de Rourke, el tema Lundgren... y con un punto a favor, que aunque no supere los dos minutos, es suficiente para que los que crecimos con esas películas tengamos un orgasmo cerebral: Willis, Schwarzenegger y Stallone compartiendo escena. ¡Maravilloso!.
Además, y aunque esto me cueste varios latigazos, debo añadir que la cara plastificada de Stallone consigue crear expresiones, que Statham le da (como siempre) muchos puntos a nivel artístico dentro de lo que es el cine de acción, que el monólogo de Rourke es excepcional, que hay dos peleas cuerpo a cuerpo impresionantes, y, para finalizar, que Sly dirige con soltura esta obra que acabará por convertirse en clásico, y que ha conseguido crear unos personajes que tienen personalidad. No me malinterpretéis, no son los secundarios de "Uno de los nuestros", pero tienen suficiente fondo como para tener más vida que la que les une a las armas como extensión de su cuerpo.
Ha sido la sorpresa más grata de los últimos tiempos. Me esperaba un pum pum pum, y me he encontrado con que los que disparaban en los 80 y los 90 (o repartían mamporros) han aprendido a hablar.
Leo que Stallone está trabajando en el guión de la segunda parte, y me pregunto: ¿seguirá Van Damme pensando que no hay sustancia? Porque si metemos a Van Damme, y puestos a soñar, a Kurt Russell o a Dios Todopoderoso (AKA Chuck Norris)... nos saldrá la mejor película de acción pura (no contando los títulos bélicos) de todos los tiempos.
Ahora, supongo que vendrá lo de siempre: puristas del cine que hablen del ego de Sly, de que eso no es cine, de que la trama es llana... y mil gilipolleces más. Pero bueno, supongo que a los que nos gusta el cine y no por ello sudamos mierda al ver pelis como esta, nos la pela. Sobretodo porque si no te gustan las pelis de acción, no ves "Los mercenarios", y si no la ves, no puedes opinar. Y si ves una peli de acción, y la criticas por la trama, o no entiendes lo que es el género "acción" o tal vez te guste y no quede bien para tu imagen gafapasta decirlo.
El guión... no hay, los dialogos..... los chistes malos, romanticismo.... el sly se saca una medio novia, pero tranquilos, no le dedica ni 1 minuto, lo suyo es la acción. El all star de la acción, un resumen de los tiempos gloriosos de la acción: cero guión, actores malos y muchos tiros.... sólo que aquí, nos sirven en bandeja a los mejores actores de acción, casi nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















