viernes, 7 de septiembre de 2012

batalla por el planeta de los simios

1973. usa. 86 minutos. director: j.lee thompson. ciencia ficción. reparto: roddy mcdowall, claude atkins, natalie trundy, severn darden.
sinopsis: Caesar, el simio que capitaneó la revuelta contra la raza humana, es un benévolo gobernante que fomenta la convivencia con los hombres, a pesar de las protestas del general Aldo (Akins), jefe militar de los simios (Claude Akins). Los hombres que han sobrevivido a un holocausto nuclear son considerados ciudadanos de segunda clase. Caesar decide realizar un viaje a la "Ciudad Prohibida" con MacDonald (Austin Stoker) y el sabio Virgil (Paul Williams) en busca de unas cintas en la que estaría grabada la muerte de sus padres. Pero, mientras tanto, capta la atención de un grupo de hombres mutantes que se encuentran en la devastada zona de guerra. A partir de entonces el General Aldo desafía la autoridad de Caesar, y se desencadena una batalla entre simios y hombres para dirimir quién gobernará el planeta.


Por fin la conclusión de la una saga prolongada en exceso, en esta nueva entrega vemos lo contrario de lo visto en el anterior film, ahora son Simios quienes resentidos dominan al hombre con mucha cautela y división de opiniones. En este film se pretende llegar a la conclusión de que sea el que sea quien tenga el poder las consecuencias siempre son las mismas y el caos está garantizado. Se empiezan a establecer los estatus entre las distintas clases de Simios que ya vimos en el film de Schaffner, los gorilas son la fuerza militar, los orangutanes los eruditos y los chimpancés representan la clase trabajadora aunque todos ellos estén encabezados por Cesar como salvador y gobernante. Sabemos que los humanos desesperados tiraron bombas y vemos a los humanos sobrevivientes que quedaron afectados y que se supone son los que en un futuro más lejano se convertirían en los que ya distinguimos en “Regreso al planeta de los Simios”. Con la idea ya agotada se pretende concluir con un mensaje pacifista y ecológico. Una conclusión barata y floja que el paso de los años la trata como una Serie B para recordar viejos tiempos.
 
Con esta última entrega finalizaba afortunadamente la saga que a excepción de la original no tuvo ninguna secuela de interés.
Aún así y en contra de lo que se dice, esta última película no es la peor ni muchísimo menos. Hay al menos rastros, muy pequeños, de pensamientos filosóficos sobre el poder, la guerra, el antropocentrismo, la convivencia con otras especies...
Igual que Ted Post parecía que rodaba un western, J. Lee Thompson a veces parece que rueda "Los cañones de Navarone" porque el estilo bélico está muy presente en la cinta. En definitiva un producto casi de seribe B, con un guión levemente mejor trabajado pero indudablemente cine olvidable. Viendo las secuelas se valora aún más a ese grandísimo director que fue Franklin J. Schaffner.
Aún así toda la saga de "El planeta de los simios" tiene un papel importante en el cine de ciencia-ficción de los setenta, inspirando posteriormente a james Cameron, no lo olvidemos en "Terminator" que no es ni más ni menos que el cambio de simios por máquinas, con todo lo de los viajes al pasado y cambio de destino incluído que está en la saga simia.
 Después de modificar el final de "La rebelión de los simios" para hacerlo más abierto, llegó la quinta y última parte de la saga, donde la progresiva reducción de presupuesto (disimulada en el filme anterior gracias al ahorro en escenarios que supuso el rodaje en un futurista complejo comercial sin inaugurar, el Century City, al lado de los estudios de la FOX) quedan ya en evidencia. Los rostros de los primates han perdido mucha de aquella expresividad que les hizo merecedores del Óscar el mejor maquillaje en 1968. En cuanto a los escenarios, la ciudad de los simios (que ya en la original parecía un poco pequeña vista desde fuera, aunque en los interiores daba el pego) ahora parece un campamento de verano, con casas de madera y tiendas de campaña, algo que puede justificarse puesto que están empezando, pero que deja una sensación de poco gasto (algo que se ve reforzado por lo que se muestra de la ciuda de los mutantes, básicamente sótanos normales y salas oscuras, y de sus armas, con ese viejo autobús escolar como vehículo de choque).
Argumentalmente hablando, tiene el defecto de presentarnos una situación sin detallar mucho cómo se ha llegado a ella ni en cuanto tiempo. Lo único que nos dicen es que hubo una guerra nuclear y la raza humana se autodefenestró, pero no nos dicen qué pasó tras la revolución de la anterior película, cómo se ha constituido esa sociedad de simios y humanos... Parece que se han comido una parte intermedia de la historia.
Respecto a los personajes, César se ve perjudicado por un doblaje que le quita fuerza (cosa que no le ocurre al villano Aldo, que sale beneficiado) y todos los personajes en general dan una interpretación correcta.
La cinta logra presentar en cierto modo acertadamente una situación de convivencia entre dos especies (razas), que peligra por la intransigencia tanto de un sector de unos (Aldo) como de uno de los otros (los futuros mutantes de la ciudad). Sin embargo, en líneas generales, vemos una película lastrada por sus pocos recursos económicos y por la sobreexplotación de una saga que prácticamente producía una cinta cada año.
 Ha pasado un tiempo indeterminado (no mucho) desde que César se rebelara en aquel centro de entrenamiento y la verdad es que nos hemos perdido un huevo de cosas. Al parecer, hubo una guerra nuclear, de la cual sólo sabemos que supuso la aniquilación de la raza humana. Sobreviven unos pocos humanos, algunos aislados del mundo y con mutaciones debido a la radioactividad. El resto, viven en un poblado (que bien pudiera llamarse Sherwood) gobernados por César, considerados ciudadanos de segunda clase y realizando plausibles tareas como enseñar escritura a los simios. Así pues, los monos primitivos han aprendido a hablar y a comportarse con envidiable inteligencia, algunos superan incluso al mismísimo César, quien cuenta a su servicio con orangutanes filósofos. Como podéis ver, el argumento no merece mayor análisis. Los gorilas son representados como seres belicosos obsesionados por conseguir armas y hacerse con el poder, erradicando completamente a los humanos. Aldo es el gorila líder, un personaje claramente subnormal y estúpido y que sin embargo era referenciado en “Huida del Planeta de los Simios” como el verdadero instigador de la rebelión. Sorprende que el simio que en un futuro alternativo era el primero en articular palabras sea mostrado aquí como un verdadero cabeza hueca. (Si hablamos del mismo Aldo, claro, con este embrollo nunca se sabe).

El diseño de producción de esta película es el más cutre de toda la saga, tanto que si te esfuerzas puedes ver lo que hay detrás de las máscaras (los gorilas dan pena) e incluso verle la boca al bueno de Roddy McDowall, consiguiendo un interesante efecto de doble hilera de dientes. Los humanos mutantes van en autobús escolar y la batalla es de lo más penco, introduciendo en el montaje la misma explosión varias veces. Vamos, un despropósito de principio a fin, pero que quizá, y solo quizá, te alegre el día si la ves con buen humor.

Arthur P. Jacobs, productor de las cinco películas, murió justo después del estreno en 1973, finiquitando la saga definitivamente. En el aire queda el porqué se llega a una situación en la que los humanos pierden la capacidad de hablar y son tratados como animales, tal y como se nos muestra en la película de 1968.
Supongo que los guionistas hicieron lo que pudieron con el legado que Paul Dehn les había dejado: simios que se levantan en armas en 2001 y aún sin saber nada de un desastre nuclear que se sabía iba a ocurrir desde la primera película y tras cuatro entregas no había aparecido.

El inicio (y final) con el narrador en 2670 es de agradecer, pero se arruina al meter como cinco minutos de imágenes de las dos películas anteriores a ésta ¿Dios mío, por qué hacer eso? Hasta que nos situamos en un escenario temporal situado entre 2010 y 2070, tiempo después del holocausto nuclear, que nadie sabe como ha tenido lugar y que hubiese dado jugo a la saga. Tenemos a Caesar como rey de unos chimpancés, gorilas y orangutanes que, ¡oh sorpresa! en unas décadas a lo sumo, ya han aprendido a hablar, razonar científicamente y demás. Cierto es que hay más "ambiente planeta de los simios" original que en sus predecesoras, pero no me cuela en un futuro tan cercano (vista ahora, prácticamente el presente).

Pero soy un poco masoca y además me atrae esta saga, a pesar de todo, seguramente porque le tengo cariño desde pequeño. Es más, me encantaría darle un repaso a la serie que se hizo después, y que supongo "continuaría" la saga, con el propio McDowall y que emitía TVE por las tardes, que vagamente recuerdo (tendría 3 o 4 años) pero recuerdo al fin y al cabo, incluso el nombre del gorila Urko.

La más floja de todas, pero en gran parte, por la herencia que le dejan las dos anteriores. Si no hubiera tenido alusiones a las mismas, es más, si no hubieran existido y se hubiera situado esta en un futuro más lejano, a medio camino entre el presente y la época de la original, habría sido una interesante tercera parte
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 empieza muy lenta y dando demasiadas explicaciones, cómo haciendo un remake de las anteriores películas de la saga, inicio lento que sobraba. es el desgaste de la saga, que practicamente sacaba una peli por año, y tuvieron que darnos un respiro, eso si esta parte del 73, es mejor que la se estreno en el 2011, todo hay que decirlo.

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